El gobernador de Corrientes analizó los primeros cuatro meses de su gestión, el diálogo con Nación y los principales desafíos económicos y de infraestructura que enfrenta la provincia.
A cuatro meses de asumir la gobernación, Juan Pablo Valdés describió la hoja de ruta de su administración, marcada por la cautela política y la responsabilidad institucional. En una entrevista radial, el mandatario definió el inicio de 2026 como un año complejo que exige transitar la transición nacional con cuidado y planificación.
El eje central de sus declaraciones fue la relación con el Gobierno nacional. Valdés desactivó lógicas de confrontación y destacó una voluntad de gestión. «Más allá de provincias amigas o enemigas, hay una voluntad de gestión. Este es un momento donde la ciudadanía demanda que no haya pelea, que haya unión», afirmó, señalando al ministro Santilli como su principal interlocutor en la Casa Rosada.
Sin embargo, aclaró que el diálogo no implica abandonar los reclamos históricos. Puso sobre la mesa situaciones de discriminación pasadas contra Corrientes y presentó carpetas sobre la situación de los sectores foresto-industrial, textil, yerbatero y arrocero.
Uno de los puntos saldados en la agenda federal es la caja jubilatoria provincial. Valdés aseguró que no hay intención de transferir el Instituto de Previsión Social (IPS) a la órbita nacional y celebró el convenio que asegura a la provincia una compensación por la deuda 2026, lo que representa unos 4.000 millones de pesos para sostener la caja.
En otro tema, el Gobernador apuntó a la asimetría energética: «Queremos cobrar la misma tarifa que todos», reclamó, al denunciar diferencias en los precios de las regalías de Yacyretá y Salto Grande en comparación con otras jurisdicciones.
El impacto de nueve meses consecutivos de caída en la coparticipación obliga al Gobierno provincial a manejar la economía con máxima previsión. Valdés ratificó que la prioridad es «que cada trabajador tenga su sueldo y que cada servicio del Estado funcione», manteniendo el esquema de pago en la última semana del mes. Frente a la presión inflacionaria, optó por aumentos paulatinos para no comprometer las finanzas.
Consultado sobre el calendario electoral de 2027, el mandatario radical pidió concentrarse en la gestión. «Hoy tenemos que estar 100% concentrados en la gestión. Somos Vamos Corrientes y somos radicales, pero eso será momento de discutirse el año que viene», concluyó.
Sin margen para «mega planes» con fondos propios, la Provincia busca financiamiento alternativo del BID y el Banco Mundial con garantía soberana para infraestructura productiva. Valdés advirtió que la paciencia por la Autovía 12 está agotada y reiteró el pedido por el segundo puente Corrientes-Chaco. La reducción nacional de fondos para obra pública obligó a Corrientes a recalcular sus planes.
