El senador provincial de la UCR Noel Breard publicó un análisis sobre las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos y del 27 de octubre en Israel, y su relación con la política exterior argentina.
El senador provincial de la UCR Noel Breard publicó un análisis titulado «Milei y el riesgo del “pato rengo” internacional», en el que aborda las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, y los comicios parlamentarios de Israel, fijados para el 27 de octubre.
Según el texto, las elecciones estadounidenses «exceden el trámite de una renovación parlamentaria porque concentran un juicio político sobre una presidencia que ha convertido la incertidumbre en método de gobierno». El autor sostiene que, aunque jurídicamente no constituyen un plebiscito, el resultado «puede ser negativo para Trump».
Respecto de Israel, Breard indica que de esos comicios «surgirá la próxima mayoría gubernamental» y que la continuidad de Netanyahu «dependerá de su capacidad para reunir una mayoría parlamentaria».
El análisis señala que «dos martes consecutivos pueden modificar el escenario internacional y poner a prueba las apuestas diplomáticas de Milei». Sobre Trump, afirma que «actúa como un trapecista que confía en resolver cada desequilibrio mediante otro salto, alternando amenazas, negociaciones y anuncios de victoria», y sostiene que «una potencia necesita compromisos previsibles».
En relación con Ucrania, el texto indica que «su resistencia frente a la invasión rusa fue respaldada como una defensa de la soberanía y del orden europeo» y que «recibió asistencia sin pertenecer a la Otan ni contar con su garantía de defensa colectiva». Sobre el acuerdo de recursos naturales, afirma que «incorpora una dimensión transaccional al vincular la reconstrucción ucraniana con intereses económicos estadounidenses» y que «no sustituye una garantía de seguridad».
Respecto de Irán, Breard plantea «la distancia entre capacidad destructiva y eficacia estratégica» y afirma que «debilitar instalaciones y arsenales no garantiza un orden regional seguro».
El autor menciona además que «la factura también llega a los hogares estadounidenses», donde «el costo del combustible y las presiones sobre los precios convierten la política exterior en una dificultad cotidiana», a lo que se agregan «las tensiones fiscales, el peso de la deuda y el costo del crédito».
Sobre la dimensión social, sostiene que «cuestionar políticas asociadas al “wokismo” no autoriza a debilitar garantías de igualdad» y que «los derechos, especialmente los de las minorías, requieren instituciones que los protejan».
En cuanto a la Argentina, Breard afirma que «el riesgo aparece cuando la diplomacia se identifica excesivamente con esos liderazgos y confunde afinidad ideológica con permanencia estratégica». Según el texto, «si ambos oficialismos sufrieran derrotas, Milei podría ver debilitados sus interlocutores privilegiados y quedar políticamente descolocado».
El autor define la figura del «pato rengo» internacional como «conservar la presidencia mientras pierden fuerza los apoyos externos sobre los que se construyó una apuesta diplomática». Y agrega que «las relaciones entre Estados continuarían, pero el Gobierno necesitaría demostrar capacidad de adaptación y autonomía».
Finalmente, sostiene que «una política exterior madura preserva vínculos diversos y defiende intereses que sobreviven a cualquier gobernante extranjero» y que «la Argentina necesita relaciones estables con Estados Unidos e Israel, sostenidas en intereses nacionales y cooperación entre Estados, capaces de atravesar la alternancia democrática».
El texto cierra señalando que «los días 27 de octubre y 3 de noviembre, dos martes consecutivos, pondrán a prueba esos liderazgos y también la solidez de las apuestas argentinas».
El autor es senador provincial de la UCR.
