Efectivos del Grim 4 realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar a una niña que no presentaba signos respiratorios. El hecho ocurrió el 21 de septiembre en la intersección de Tacuarí y Cartagena.
Integrantes del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada N.º 4 (Grim 4) asistieron a una niña de un año con maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el patrullero. El hecho ocurrió durante las últimas horas del 21 de septiembre en la intersección de las calles Tacuarí y Cartagena, en jurisdicción de la Comisaría 21.
Según informaron fuentes policiales, el oficial ayudante Leandro Leiva y el sargento Leonardo Elías Monzón realizaban recorridas de prevención cuando un hombre detuvo su motocicleta de forma imprevista y corrió hacia el móvil policial cargando a su hija. «Ustedes me tienen que ayudar, tienen que hacer algo», exclamó el padre al entregar a la pequeña a los efectivos.
Al constatar que la niña no respiraba y presentaba una baja temperatura corporal, los policías activaron el protocolo de emergencia. El oficial Leiva abordó el patrullero junto a la madre y la bebé para comenzar con las maniobras de desobstrucción de las vías respiratorias ante un aparente cuadro de broncoaspiración. En simultáneo, el sargento Monzón condujo hacia el hospital Pediátrico mientras coordinaba, a través de la central del Servicio de Emergencias 911, un cordón sanitario con otros patrulleros para agilizar el tránsito en la zona.
Tras casi seis minutos de maniobras ininterrumpidas durante el trayecto, la niña reaccionó. «Cuando la bebé lloró y vomitó, nos volvió el alma al cuerpo», relató el oficial Leiva.
Al arribar al hospital Pediátrico, la menor fue ingresada de urgencia al área de guardia, donde los profesionales de salud completaron la atención médica y confirmaron su estabilización y recuperación. Minutos más tarde, en el hall del centro de salud, los efectivos volvieron a cruzarse con el padre de la niña. «Gracias, yo sabía que no me iban a fallar», les transmitió el hombre.
Ambos agentes, pertenecientes a la unidad con asiento en el barrio Molina Punta, coincidieron en que el resultado del operativo se debió a las capacitaciones continuas en primeros auxilios y RCP que reciben dentro de la institución policial. «Esta actuación demuestra que no solo estamos para prevenir o reprimir el delito; la policía se encuentra con todo tipo de situaciones en la calle y debe estar a la altura de las circunstancias», concluyeron los efectivos.
