La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que se sembró el 11,1% del área proyectada para el ciclo 2026/27 y se trilló el 98% de la campaña 2025/26. Las exportaciones de productos agrícolas entre enero y agosto sumaron 80,7 millones de toneladas, un 12,5% más que en 2025.
Con el trabajo de las sembradoras en la zona núcleo, el maíz registra un avance del 11,1% del área proyectada para el ciclo 2026/27, según calculó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En paralelo, las cosechadoras levantan el cereal de la campaña 2025/26, que alcanzó el 98% de la superficie trillada y cuyo cierre estaba previsto para estos días, indicó la entidad porteña.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó en su informativo semanal que entre enero y agosto pasado las exportaciones de los principales productos agrícolas alcanzaron los 80,7 millones de toneladas. La cifra representó un incremento de 12,5% respecto del mismo período de 2025 y unas 7,5 millones de toneladas más que el máximo anterior de la serie que analiza la BCR. La entidad expresó que se «vuelve a batir un récord para los primeros ocho meses del año». El maíz fue el tercer producto con mayor incremento, detrás del trigo y el girasol. En agosto se embarcaron al exterior unas 3,9 millones de toneladas, un 20% más que en el ciclo pasado, según el informe de la BCR.
El contexto internacional incluye el agravamiento de la crisis bélica entre Rusia y Ucrania, país que ocupa el cuarto lugar entre los exportadores globales del cereal, lo que hizo competitivo al maíz de origen argentino. A eso se sumó la ola de calor en países de la Unión Europea, principalmente Francia, que provocó caídas en la oferta del cereal. «En este contexto, actualmente la Argentina se mantiene como el origen más competitivo para la gran mayoría de países del mundo cuando no consideramos a Ucrania», sostiene el trabajo de la BCR, que añade: «con precios competitivos, abundante oferta y firme demanda externa, se espera que los embarques se mantengan sólidos en los próximos meses, sobre todo en un escenario donde las complicaciones logísticas en el Mar Negro podrían dejar a la Argentina como un origen clave de maíz».
Un informe reciente de la consultora Gestor Max indicó que en septiembre se incrementó 5,45% la relación maíz/urea; 2,71% la de fosfato monoamónico y 1,72% la de fosfato diamónico. En el caso de los herbicidas, el poder de compra del cereal tuvo un incremento de 14,84% respecto de agosto para el glifosato.
La BCR explicó en su informe mensual que la proyección del área creció en 200.000 hectáreas respecto de hace un mes porque en provincias como el Chaco y Santiago del Estero el impacto de la chicharrita sería menor al estimado. A nivel nacional, la entidad calculó un área de 10,6 millones de hectáreas y una producción de 67 millones de toneladas.
La inminente aprobación de una nueva ley de biocombustibles que otorgue un horizonte mayor previsibilidad al etanol de maíz respecto de los porcentajes de corte con las naftas representa un dato positivo, según el artículo. También lo es el crecimiento de las exportaciones de carnes (bovina, aviar y porcina) así como de lácteos. El maíz convertido en proteína animal y energía puede tener un mayor impacto económico en términos de inversión y empleo que el solo uso del cereal como grano forrajero, señala el texto.
Una de las barreras que tiene la expansión del cultivo sigue siendo la presión impositiva centrada en los Derechos de Exportación (DEX). En 2027 comienza un esquema de reducción de las alícuotas, pero para no pocos productores se trata de una baja insuficiente para que el cultivo gane protagonismo en las decisiones de inversión y producción.
