El organismo sanitario detectó dos focos de la enfermedad en herbívoros de Virasoro y Aurora. Se activaron protocolos de vacunación y control de vectores en las zonas afectadas.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó la detección de dos casos de rabia paresiante en herbívoros, tras los análisis realizados en su laboratorio de Candelaria. Los brotes se registraron en establecimientos productivos de Corrientes y Misiones, lo que motivó la inmediata activación de protocolos de control sanitario en las áreas afectadas.
En la provincia de Corrientes, el foco se localizó en un predio rural de la localidad de Gobernador Virasoro. En Misiones, el caso fue detectado en el municipio de Aurora, específicamente en el paraje Londero. Este último hallazgo generó especial atención en las autoridades, ya que la zona no presentaba antecedentes de la enfermedad desde hace aproximadamente quince años.
Tras la confirmación de los diagnósticos, el Centro Regional Corrientes-Misiones del Senasa inició un operativo coordinado con productores y autoridades locales. El protocolo de intervención sanitaria incluye:
- Delimitación del área afectada y vacunación de emergencia en establecimientos dentro del radio de riesgo.
- Control de vectores: Acciones sobre las poblaciones de murciélagos hematófagos (vampiros), principales transmisores del virus.
- Vigilancia: Relevamiento de posibles contactos y refuerzo del monitoreo epidemiológico.
La rabia paresiante es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso de los bovinos y otros herbívoros. Al ser una zoonosis, puede transmitirse a las personas, principalmente a través del contacto con animales infectados o mordeduras de murciélagos. Los síntomas en el ganado incluyen cambios de comportamiento, falta de coordinación, parálisis progresiva y, finalmente, la muerte.
Desde el organismo se brindaron una serie de recomendaciones para productores y la comunidad:
- Vacunación: Aplicar la dosis al ganado y revacunar a los 20 días. Se aconseja una nueva dosis anual.
- Notificación inmediata: Dar aviso al organismo ante animales con síntomas nerviosos o presencia de refugios de murciélagos vampiros.
- Evitar el contacto: No manipular animales sospechosos y acudir al sistema de salud ante mordeduras de murciélagos.
El Senasa insistió en que la detección temprana es la herramienta fundamental para reducir el impacto económico en la producción ganadera y resguardar la salud de la comunidad.
