La pieza, creada por la artesana Eliana Pantano, saldrá a la venta el 7 de noviembre de 2026 en Richmond Auctions. La autora afirmó que ella no la vendería y que respeta la decisión de los propietarios.
La réplica del trofeo de la Copa del Mundo de Qatar 2022 que Lionel Messi levantó en el campo de juego del Estadio Lusail será subastada el 7 de noviembre de 2026 desde las 13:00 hora argentina, según informó la casa Richmond Auctions. La pieza fue elaborada por la artesana Eliana Pantano, quien lleva más de veintitrés años dedicada al diseño y fabricación de trofeos.
La escultura, realizada con resina como núcleo y basada en fotografías de la pieza original de Silvio Gazzaniga, fue encargada por una familia platense que planeaba viajar al Mundial con la expectativa de que la Selección Argentina obtuviera el título. Durante los festejos en el Estadio Lusail, la réplica pasó de mano en mano entre los jugadores y llegó a Lionel Messi, quien la levantó y besó frente a las cámaras.
En diálogo con el diario Clarín, Pantano afirmó: «No la vendería». La artesana relató que la copa tiene un valor sentimental para ella y que, tras el fallecimiento de Diego Maradona, recibió propuestas para comprar otra copa autografiada por el exfutbolista, que conserva. «Hay cosas a las que uno les da un valor que va mucho más allá de lo económico», sostuvo.
Consultada sobre la subasta, Pantano declaró: «Soy una persona muy respetuosa de las decisiones de los demás. Cada uno tendrá sus motivos y circunstancias, y a mí no me corresponde juzgar. Quizá desde mi lugar y por el valor sentimental que le doy a ciertas cosas, tomaría otras decisiones».
La artesana recordó el momento en que vio la final por televisión y reconoció su obra en manos de Messi: «Instantáneamente dije: ‘Es mi copa'». Además, mencionó que en un homenaje de la Asociación del Fútbol Argentino en el Estadio Monumental pudo conocer al jugador y contarle brevemente la historia de la pieza.
La subasta incluirá una tarjeta Panini que retrata el momento en que Messi alzó la réplica. Pantano expresó: «Jamás imaginé que una pieza que salió de mi taller iba a terminar formando parte de uno de los momentos más importantes de la historia del fútbol argentino».
El destino final de la réplica es incierto. «Sería muy lindo saber dónde termina. Quizás en una colección privada o en alguna vitrina. Como creadora, me haría mucha ilusión que pudiera estar expuesta en algún lugar donde muchos tengan la posibilidad de verla», concluyó.
