Personal de Prefectura detectó el traslado clandestino de mercadería sin aval aduanero en una zona rural lindante al Río Uruguay. La justicia dispuso la libertad de los dos involucrados, mientras la mercadería quedó a disposición de la Aduana de Paso de los Libres.
Personal de la Prefectura Monte Caseros realizaba tareas operativas e investigativas en la zona cuando detectó la descarga clandestina de bultos hacia la costa. Los bultos eran trasladados con destino a un galpón privado y a un camión ubicado en una zona rural.
Ante la maniobra, la Fiscalía Interviniente tramitó una orden de allanamiento y requisa librada por el Juzgado Federal de Paso de los Libres. El procedimiento se ejecutó sobre una propiedad rural lindante al Río Uruguay, donde no se hallaron elementos de interés para la causa.
La intervención se concretó al requisar el vehículo interceptado en el lugar y a los individuos presentes. En el habitáculo y acoplado del camión marca Ford, las autoridades constataron la presencia de un cargamento de bebidas alcohólicas de origen extranjero que no poseían la documentación ni el aval aduanero correspondiente.
Entre las cajas secuestradas se contabilizó una selección de bebidas de alto valor comercial: whiskies importados como Johnnie Walker en sus variedades Red Label, Double Black, Green Label y Blue Label, además de Jack Daniel’s Apple. También licores en botellas de Sheridan’s, Jägermeister y Amarula, y espumantes en cajas de la marca Chandon.
Además del cargamento alcohólico, el personal de la fuerza procedió al secuestro del camión Ford y de los teléfonos celulares de las personas involucradas.
El aforo formal de la mercadería secuestrada fue calculado en 420.000.000 de pesos. Por disposición de la Fiscalía Interviniente, se instruyó el sumario judicial correspondiente bajo la figura de infracción a la Ley N° 22.415 (Código Aduanero).
Respecto a los dos hombres involucrados, la justicia dispuso que recuperaran la libertad, aunque continúan supeditados a la evolución de la causa judicial. El camión y los teléfonos celulares quedaron retenidos en la sede de la Prefectura, mientras que la totalidad de las bebidas alcohólicas fue puesta a disposición de la Aduana de Paso de los Libres.
