En partidos recientes de la selección argentina y de Boca Juniors, jugadores como Thiago Almada y Leandro Paredes dejaron pasar la pelota entre sus piernas para habilitar a un compañero. El gesto, que combina engaño y precisión, derivó en goles y generó análisis sobre su ejecución.
En el partido de la selección argentina contra Austria, el segundo gol tuvo una secuencia que involucró a Thiago Almada y Lionel Messi. Almada recibió el balón, lo abrió a la izquierda para Medina, quien lo devolvió al medio. En ese momento, Almada abrió las piernas y dejó pasar la pelota sin tocarla. Por detrás, Messi llegó sin marca y definió suave contra un palo. La jugada se resolvió con un gol.
El martes pasado, en el partido de Boca contra San Pablo, Leandro Paredes repitió un gesto similar en la mitad de la cancha. Dejó pasar la pelota entre sus piernas, lo que funcionó como un cambio de frente rápido, despejó el camino de rivales y permitió que su equipo avanzara con campo por delante. La jugada terminó en el gol de Merentiel.
El recurso consiste en no tocar la pelota para que un compañero que viene desde atrás la reciba solo. En el análisis periodístico, se lo ha denominado como un pase sin tocar el balón o una asistencia sin asistir. El gesto implica engaño y destreza individual puesta al servicio del equipo.
El autor del texto recuerda una jugada similar de Cesc Fábregas en el Chelsea, de espalda a la jugada, dejando pasar la pelota para que un compañero definiera solo. Señala que no sería difícil hacer un relevamiento de este tipo de jugadas y menciona que canales como TyC Sports o ESPN, con material de archivo, no lo han realizado.
El texto concluye que jugadores como Almada, Correa en River, Paredes en Boca y Di María en Central forman parte de un grupo de futbolistas capaces de ejecutar este tipo de jugadas. Se destaca que cuando se gana y se hacen goles con jugadas técnicamente impecables, se disfruta más. Messi le debe todo a Almada en ese gol, y Boca todo a Paredes en el de Merentiel, según el autor.
