La inteligencia artificial permite recrear retratos con estética de la década de 1980. Especialistas advierten sobre la posible confusión entre imágenes sintéticas y archivos históricos.
Durante esta semana, una tendencia en redes sociales impulsó la creación de retratos con estética de la década de 1980 mediante herramientas de inteligencia artificial. Los usuarios comparten imágenes actuales modificadas para simular haber sido tomadas hace más de cuatro décadas.
La manipulación digital de imágenes tiene antecedentes. En 2010, Instagram introdujo filtros que permitían a los usuarios editar fotografías sin conocimientos técnicos. Posteriormente, Snapchat popularizó efectos que deformaban, envejecían o rejuvenecían rostros. La inteligencia artificial amplió esas funciones y las masificó.
El trend actual se centra en la nostalgia por los años 80. La estética de esa década fue revisitada en producciones audiovisuales como Stranger Things (2016-2025), Top Gun: Maverick (2022), algunos capítulos de El amor después del amor (2023) y Moria (2026), y con anterioridad en Graduados (Telefé, 2012).
La fascinación de los más jóvenes, los centennials que no vivieron esa época, se manifiesta entre la curiosidad y la sorpresa por un mundo sin internet ni teléfonos inteligentes. Para quienes sí transitaron los años 80, el ejercicio de reformular el pasado desde el presente admite distintas lecturas.
Un ejemplo es la imagen del conductor Marcelo Tinelli generada con IA. El retrato combina rasgos actuales levemente retocados con elementos estereotipados de la época: jean nevado, saco con hombreras, corte de pelo con jopo y fondo de colores estridentes. Esa representación difiere de las fotografías de archivo de Tinelli en los años 80, cuando se desempeñaba como periodista deportivo junto a Juan Alberto Badía, con traje beige, camisa y pantalón de vestir.
Publicaciones especializadas advierten sobre los riesgos de que los sistemas de inteligencia artificial reconstruyan hechos históricos de manera incorrecta. Esos errores pueden replicarse en datos, documentos y enlaces que alimentan archivos digitales, donde no siempre es sencillo distinguir fuentes fidedignas.
El fenómeno comenzó como un entretenimiento viral. Sin embargo, plantea la posibilidad de que en el futuro las búsquedas de imágenes sobre la generación de los años 80 en el siglo XX arrojen únicamente resultados sintéticos.
