Un tribunal de Taiwán condenó a cinco meses de prisión y una multa a un hombre que utilizó una aspiradora robot para grabar a su esposa con su amante. Las imágenes sirvieron para probar la infidelidad, pero también constituyeron una violación a la privacidad.
Un tribunal de Taiwán condenó a un hombre a cinco meses de prisión y al pago de una multa de 150.000 dólares taiwaneses (unos 5.100 dólares estadounidenses) por grabar a su esposa y a su amante sin su consentimiento mediante una aspiradora robot. El caso fue informado por medios locales y difundido por el sitio Odditycentral.
El hombre, cuya identidad no fue revelada, contrajo matrimonio en 2021 y residía con sus padres. La pareja también poseía una casa de vacaciones que visitaban durante las fiestas. En 2023, durante una de esas visitas, el hombre halló un cepillo de dientes que no correspondía a ninguno de los dos, lo que despertó sus sospechas. Tras revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad del estacionamiento, reconoció a un hombre que en ocasiones había llevado a su esposa a casa después del trabajo.
Al ser confrontada, la esposa negó los hechos y el hombre inicialmente le creyó. Tres meses después, activó de forma remota la cámara de la aspiradora robot mediante una aplicación móvil y observó a su esposa en la cama con el mismo hombre que había visto en las grabaciones de seguridad. El esposo decidió continuar grabando para obtener pruebas.
Con las imágenes como evidencia, el hombre demandó a su esposa y al amante, solicitando una indemnización de 2 millones de dólares taiwaneses (aproximadamente 68.000 dólares estadounidenses). El tribunal determinó que la relación extramatrimonial excedía los límites de la amistad y ordenó a los demandados pagar 500.000 dólares taiwaneses (unos 17.000 dólares estadounidenses) al esposo.
Sin embargo, la esposa presentó una contrademanda por violación de la privacidad. El tribunal dictaminó que las obligaciones matrimoniales no prevalecen sobre el derecho a la privacidad y que el esposo no tenía derecho a grabar a su esposa y a su amante sin su consentimiento. Según la ley taiwanesa, la grabación o divulgación no autorizada de actividades privadas puede ser sancionada con hasta tres años de prisión y multas de hasta 300.000 dólares taiwaneses.
