Robbie Ávila, de 22 años, con ascendencia mexicana, firmó un contrato Exhibit 10 con Los Angeles Lakers tras no ser elegido en el Draft de la NBA. Su estilo de juego, basado en la inteligencia y la técnica, le valió comparaciones con Nikola Jokic.
Robbie Ávila, un pivote de 2,08 metros y 109 kilos, oriundo de Oak Forest, suburbios de Chicago, firmó un contrato Exhibit 10 con Los Angeles Lakers. El acuerdo, de un año, le permitirá competir por un lugar en el equipo durante la pretemporada y la Liga de Verano. Ávila, de 22 años y ascendencia mexicana por parte de su padre, no fue seleccionado en el Draft de la NBA celebrado en el Barclays Center de Brooklyn.
Ávila desarrolló un estilo de juego poco convencional, caracterizado por su inteligencia y técnica, que compensa su falta de explosividad física. Desde pequeño, su padre Juan y su madre Katie lo orientaron hacia el desarrollo de habilidades como el juego de pies, la definición con ambas manos y la capacidad de pase. Su abuelo José le enseñó a jugar al ajedrez, habilidad que trasladó a la cancha para leer los movimientos de los rivales.
Durante su etapa en la escuela secundaria Oak Forest, se convirtió en el máximo anotador histórico del establecimiento. Utilizaba anteojos protectores desde pequeño, incluso al jugar fútbol americano, por su incomodidad con los lentes de contacto. Su hermano Juan le decía que sin las gafas no se parecía a Robbie.
En la universidad, jugó para Indiana State bajo la dirección del entrenador Josh Schertz, quien vio en él condiciones para romper con lo tradicional. En su primera temporada, sus 35 puntos contra Evansville alcanzaron casi 18 millones de visualizaciones en YouTube. Los apodos que recibió incluyen Cream Abdul-Jabbar, Larry Nerd, Milk Chamberlain y College Jokić, entre otros.
Según el diario St. Louis Post-Dispatch, Ávila podría haber triplicado sus ganancias por derechos de imagen si se hubiera transferido a un programa de básquetbol más poderoso, pero optó por seguir a su entrenador a la Universidad de Saint Louis.
Zak Boisvert, asistente en Saint Louis, declaró: “Ves un video de Robbie y te sorprende su forma de tirar, de pasar la pelota. Y después tenés la oportunidad de hablar con él y te das cuenta de su inteligencia, porque su mayor superpoder reside en su manera de pensar”.
Ávila finalizó su carrera universitaria con 1990 puntos, 473 asistencias y 214 triples, convirtiéndose en uno de los pocos pivotes en la historia de la NCAA en superar los 200 triples. La agencia Associated Press lo describió como “el motor de un equipo de Saint Louis que ganó un récord escolar de 29 partidos”, y fue nombrado Jugador del Año de la Atlantic 10.
El jugador declaró: “Él no intenta ser alguien que no es. Entender quién sos y no intentar ser alguien que no sos, es un superpoder, y él lo entiende”. Estas palabras de Boisvert resumen la razón por la cual Ávila se encuentra bajo la órbita de Los Angeles Lakers.
