La coordinadora Nelly Pintos expuso en una jornada de capacitación en la Facultad de Derecho sobre las políticas públicas dirigidas a adultos mayores, y destacó el cambio de perfil de este sector y un programa nacional que promueve su reinserción social.
En el marco de una jornada de capacitación realizada en la Facultad de Derecho, dirigida a directivos de la Dirección de los Derechos de la Niñez y del Área de Adultos Mayores, la coordinadora Nelly Pintos explicó a EL LIBERTADOR los ejes que atraviesan hoy las políticas públicas destinadas a este sector.
Pintos remarcó que el perfil del adulto mayor cambió respecto de décadas anteriores. Según describió, hay «muchos más adultos mayores ya jubilados, digamos pasivamente, pero que tienen un gran interés en volver a insertarse socialmente, ya sea en un club, en un centro de jubilado, con algunas actividades, enseñando alguna sabiduría de los adultos mayores».
En ese sentido, destacó el valor de un programa que retoman desde Nación, al que calificó como «un programa realmente muy positivo», porque permite que sea «el adulto mayor contando sus experiencias, contando su sabiduría» quien ocupe el centro de la escena.
La funcionaria relató además una experiencia reciente en Colonia Carolina, donde participaron alrededor de 200 personas mayores llegadas de distintos parajes. Contó que compartieron un baile y el festejo de un hombre que «cumplía 100 años, llegó caminando, se sentó y a jugar al bingo». Para Pintos, esa jornada «nos llenó de alegría» y a la vez «nos compromete mucho más» a sostener y ampliar ese tipo de actividades, bajo la coordinación del ministro José Yrigoyen, con recorridas tanto por municipios que cuentan con hogares como por aquellos con centros de jubilados.
Consultada sobre las tensiones que aparecen dentro de las familias, Pintos reconoció que «se ve mucha institucionalización» y explicó que frente a cada pedido de internación el equipo indaga primero las razones. «Esa es la pregunta que siempre nos hacemos: ¿por qué quieren institucionalizar?», señaló, y agregó que a partir de ahí se trabaja directamente con los hijos y los nietos para entender la situación familiar. Sobre las causas, planteó que podrían vincularse al ritmo de vida actual, «porque vivimos más alocados», frente a una generación mayor que «vivió una vida muy pasiva» y que muchas veces «queda un poco de lado».
