La ciudad de Bella Vista celebró este 16 de julio la fiesta patronal en honor a la Virgen del Carmen, en el marco del 199° aniversario de su llegada a la localidad. El programa incluyó procesión, misa concelebrada y festival.
Bella Vista conmemoró este 16 de julio los 199 años de la presencia de la Virgen del Carmen como patrona departamental. La celebración central se desarrolló por la tarde con una procesión, una misa concelebrada y un festival de homenaje, en una jornada con temperatura cálida y viento.
La parroquia local, a cargo del sacerdote Goyo Valenzuela, convocó a la comunidad a participar de los actos que cerraron un proceso de festejos en honor a la imagen que llegó a la ciudad en 1827.
Durante la misa principal, el vicario del Arzobispado de Corrientes, Daniel Mazares, ofició como celebrante principal. En su homilía afirmó: “La Virgen nos dice que la Iglesia es Madre y maestra. El cristiano no es extranjero en ningún lugar del mundo, siempre habrá algún familiar”. También sostuvo: “Nosotros por el signo del amor de Dios, debemos reconocernos y valorarnos como hermanos. Cada uno de nosotros tiene un desafío”.
Mazares agregó: “Lo que conserva el alma, las cizañas que dejamos crecer, a la larga o a la corta enferma el cuerpo. El Señor en el bautismo nos toma de la mano y la Virgen nos acompaña en toda nuestra peregrinación”. Luego preguntó: “Tus angustias, las depositás en manos de la Virgen? Que sentiste en estos días de la novena? Estás glorificando a Dios con tu vida?”.
En otro tramo de la homilía declaró: “Lo habitual no es la compasión, no es el perdón… y nos gana la ira, el enojo, la crueldad. Y así el amor de Cristo va desapareciendo de nuestra existencia. La misericordia no va a corregir los errores del pasado. Pero la misericordia abre infinitos caminos y posibilidades para el presente y el futuro”. Concluyó: “El Señor nos invita a sanar nuestro corazón y nuestro cuerpo, regalándonos su modelo de fe que es la Virgen”.
Durante la celebración se elevaron oraciones “por el pueblo argentino, tan devoto de María, para que por su intercesión puedan los gobernantes trabajar por la paz, afianzar la justicia y la solidaridad”. También se rezó por las autoridades “para que iluminados por la sabiduría del Espíritu Santo trabajen con honestidad y compromiso por el bien común”, y por “todos los devotos de la Virgen del Carmen para que, protegidos por el escapulario, crezcan en el amor de Dios”. Las intenciones incluyeron el camino hacia “los 200 años de la llegada de la imagen de la Virgen del Carmen a Bella Vista”.
