Un proyecto de resolución en el Concejo Deliberante solicita un informe sobre la circulación de vehículos de gran porte y camiones areneros en los barrios Galván y Quilmes, tras reclamos vecinales por deterioro de calles y riesgos viales.
La concejal capitalina Gisela Lezcano presentó un proyecto de resolución ante el Concejo Deliberante para abordar la circulación de tránsito pesado en las calles internas de los barrios Galván y Quilmes. El expediente, identificado con el número 561-C-2026, ingresó formalmente el 30 de junio y fue girado a la Dirección de Labor Parlamentaria para su tratamiento en sesión ordinaria.
Según el proyecto, las arterias de estas barriadas no están diseñadas para soportar el tonelaje de camiones de carga y transportes de áridos. El tránsito intensivo provoca deterioro del pavimento, hundimientos de calzada y roturas en la infraestructura de pluviales y cloacas. Además, Lezcano señaló que la circulación de vehículos de gran porte en zonas residenciales incrementa el riesgo de siniestros viales, afectando a niños y adultos mayores.
Otro punto crítico es el impacto ambiental: el traslado de arena sin cobertura adecuada genera dispersión de polvillo y sedimentos, lo que afecta la salud respiratoria de los vecinos.
El pedido de informes solicita a las áreas de Tránsito y Seguridad Vial respuestas sobre cinco ejes: 1) corredores autorizados para este transporte en el perímetro de los barrios; 2) controles de pesaje realizados en el año; 3) cantidad de infracciones labradas a vehículos de gran porte; 4) señalización que restringe el tonelaje; y 5) plan de obras para bacheo y desvío de camiones hacia vías preparadas.
El intendente capitalino, Claudio Polich, se refirió al conflicto del Corredor Belgrano. Afirmó: «Me parece un contrasentido. Cualquiera que observe el tránsito en el puente sabe que esos camiones y colectivos buscan la vinculación entre la ruta 16 y la ruta 12. Esa conexión se da por la arteria principal de nuestra ciudad». Agregó: «Lo que estamos planteando es que tenemos que coparticipar en el tramo que nos toca». Y concluyó: «El vecino no tiene por qué seguir pagando el mantenimiento del Corredor Belgrano».
