El Arzobispo de Corrientes, José Adolfo Larregain, y el obispo de Goya, Adolfo Canecín, emitieron saludos y reflexiones con motivo del Día del Padre, destacando la figura paterna y recordando a los padres fallecidos.
El Día del Padre se celebró en Corrientes con mensajes de la Iglesia local. El Arzobispo de Corrientes, José Adolfo Larregain, y el obispo de Goya, Adolfo Canecín, hicieron llegar sus saludos y reflexiones a las familias de la provincia.
Larregain, durante la Santa Misa en la Institución Lectorado de la ciudad Capital, destacó la «hermosa vocación de tantos padres en su entrega diaria» y pidió por aquellos padres «que desde el cielo siguen intercediendo por sus familias».
Canecín, a través de un mensaje audiovisual difundido en plataformas digitales, afirmó: «Quiero poder acercarme a cada uno de ustedes, mirarle a los ojos, acariciar su rostro, darle un apretón de manos, un abrazo, un beso, según la costumbre que cada uno de ustedes tenga de expresarse».
En su mensaje, Canecín sostuvo que «todo papá humano, a su manera, tiene la vocación hermosa de ser un reflejo, un destello, una epifanía, una manifestación de la paternidad de Dios frente a tanta experiencia de orfandad que se vive en el mundo».
El obispo de Goya recordó a su padre, Pedro Hermenegildo, fallecido el 13 de enero de 1975, y pidió por los padres ancianos, enfermos, privados de la libertad y aquellos que luchan contra adicciones. «Por aquellos a quienes les pasaron los años, que es la ley de la vida, y hoy están enfermos, quizá solos, con dolores, con sufrimientos», expresó. También mencionó a «aquellos que quizás están en circunstancias de encarcelación» y a «aquellos que quizás están en una situación de enfermedad, de adicciones».
Canecín concluyó su alocución con una bendición bajo el amparo de la Virgen de Itatí y un saludo: «Bien, a todos los padres, sea cual fuera la situación o circunstancia en la cual se encuentren, les doy un abrazo… ¡Feliz Día del Padre para todos los papás!».
