El presidente del máximo tribunal, Horacio Rosatti, subrayó ante la Cámara de Comercio de EE.UU. que la previsibilidad legal es clave para las inversiones y se refirió al cumplimiento de las sentencias.
En una exposición ante la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, enfatizó la importancia de la seguridad jurídica como un requisito fundamental para el desarrollo económico y el clima de inversiones. Durante su discurso, el magistrado destacó la necesidad del «acatamiento obligatorio de las decisiones» del máximo tribunal, un punto incluido en la reciente Ley de Modernización Laboral.
«La seguridad jurídica debe ser para todos», afirmó Rosatti al inicio de su alocución de ocho minutos. Señaló que «los aspectos jurídicos son tan relevantes como los económicos para el desarrollo» y calificó como positivo el debate sobre derecho y economía en esos ámbitos.
El juez distinguió dos componentes en las decisiones que afectan a los inversores: el normativo, vinculado a regulaciones y política impositiva, y el institucional, relacionado con el sistema republicano y la división de poderes. «La Justicia está en los dos componentes, y en el vértice del sistema judicial está la Corte», precisó.
Rosatti también se refirió a la carga de trabajo del tribunal, comparando las aproximadamente 100 causas anuales que resuelve la Corte Suprema de Estados Unidos con las cerca de 15 mil que atiende su par argentina. En este contexto, remarcó la importancia de las herramientas con las que cuenta el organismo para tomar decisiones, mencionando específicamente el «acatamiento obligatorio» establecido en el artículo 89 de la nueva ley laboral.
«Es importante para darle previsibilidad a una inversión. Una inversión se puede malograr por una cláusula provincial o municipal. Pero con el acatamiento obligatorio todos sabemos a qué atenernos», explicó el presidente de la Corte.
Hacia el final de su intervención, Rosatti amplió el concepto de fortaleza de las naciones, argumentando que, además del crecimiento económico, la educación y la salud, es crucial considerar «la calidad institucional, la certeza en las decisiones, la independencia del Poder Judicial y el acatamiento obligatorio en las decisiones de la Corte».
Sus declaraciones se produjeron ante un auditorio integrado por empresarios, políticos y diplomáticos, sin realizar menciones directas al gobierno nacional.
