El expresidente estadounidense calificó al pontífice como «débil» en materia de delincuencia y política exterior, a lo que León XIV respondió que no le teme a su administración y reafirmó su rol como «constructor de paz».
En medio de la compleja situación en Medio Oriente, se produjo un intercambio de declaraciones públicas entre el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papa León XIV. A través de su red social Truth Social, Trump criticó al sumo pontífice, calificándolo de «débil» en materia de delincuencia y «pésimo» en política exterior. El mandatario republicano también cuestionó las posturas del papa frente a Irán y Venezuela, y aseguró que su propia victoria electoral influyó en la elección de León XIV en el Cónclave.
Desde el avión papal, rumbo a Argelia, el papa León XIV respondió a las críticas. «No le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta», declaró. El pontífice aclaró que su misión y la de la Iglesia no es política, sino la de ser «constructores de paz». Reiteró su llamado a promover el diálogo y el multilateralismo para buscar soluciones a los conflictos, afirmando que «alguien debe alzar la voz» ante el sufrimiento y las muertes de inocentes.
El cruce se originó luego de que el papa, durante sus homilías de Semana Santa, denunciara «la hora oscura» que vive el mundo por la guerra y calificara de «inaceptables» las amenazas de acabar con «toda una civilización», en una clara alusión a declaraciones previas de Trump sobre el conflicto con Irán.
