Un proyecto de ley busca crear un programa de apoyo emocional para menores que deban declarar en la Justicia de Corrientes, mediante el acompañamiento de canes especialmente adiestrados.
La Cámara de Diputados de Corrientes dio curso a una propuesta legislativa que busca transformar la experiencia de los menores de edad dentro del sistema judicial provincial. El proyecto, impulsado por los diputados Eduardo Hardoy y Natalia Romero del Partido Liberal, plantea la creación del programa de Asistencia a Niños, Niñas y Adolescentes en el marco del proceso judicial.
La iniciativa tiene como eje central la incorporación de perros de asistencia especialmente adiestrados para acompañar a las víctimas o testigos menores de edad durante las audiencias y declaraciones testimoniales. El expediente N° 19.711 se fundamenta en la necesidad de reducir los niveles de hostilidad que suelen presentar los entornos tribunalicios para la infancia.
Al referirse a los aspectos que los llevaron a impulsar esta norma, los autores destacaron que la Justicia se encuentra ante el doble desafío de impartir decisiones con celeridad y, al mismo tiempo, humanizar el proceso para evitar traumas adicionales. Hardoy manifestó que la compañía de un can busca «generar una situación que les permita adquirir confianza tanto en sí mismos como en el entorno, y un estado de ánimo de tranquilidad frente a este tipo de situaciones».
Este modelo de asistencia se basa en experiencias desarrolladas en varios países del mundo, como Estados Unidos, España y Chile. En el ámbito nacional, diversas provincias argentinas han comenzado a replicar esta herramienta, basándose en estudios que indican que el contacto físico con un animal puede disminuir la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
La diputada Romero señaló que estos factores son clave «para que el testimonio del niño sea más veraz y fluido en un ambiente relajado». Los canes del programa deberán ser cuidadosamente seleccionados y entrenados por especialistas. Su función será permanecer junto al declarante de forma tranquila, permitiendo que el menor pueda tocarlos o acariciarlos según su necesidad emocional.
Los objetivos apuntan a contrarrestar emociones negativas y facilitar la expresión de sentimientos, disminuyendo la posibilidad de una victimización secundaria. La norma aclara que el perro no tiene un rol activo en la indagatoria, sino que funciona como un estímulo para brindar seguridad emocional.
El proyecto estipula que el esquema contará con un instructor y al menos dos perros de asistencia, cuya presencia podrá ser solicitada por la autoridad judicial o a pedido de los representantes legales del menor. Asimismo, se prevé una etapa previa de actividades lúdicas para establecer un vínculo de confianza antes de la audiencia.
De aprobarse, la autoridad de aplicación será el Superior Tribunal de Justicia de Corrientes, que deberá dictar las disposiciones reglamentarias. El financiamiento se imputará a las partidas presupuestarias del Poder Judicial.
