La emblemática Casa Palanti, también conocida como Casa Redonda o «El Pequeño Barolo», fue el escenario elegido para el lanzamiento de la última producción del artista visual Beto De Volder. La inauguración, realizada en la noche del jueves, convocó a una diversa audiencia compuesta por coleccionistas, críticos de arte, gestores culturales y público general, quienes recorrieron las instalaciones durante un cóctel de presentación.
Un diálogo entre arte y patrimonio
La muestra, que ocupa varias salas del histórico edificio, propone un diálogo entre las obras contemporáneas de De Volder y la arquitectura única del lugar. El artista, reconocido por su exploración de la forma y el color, presenta una serie de piezas creadas específicamente para este espacio, aprovechando sus características circulares y su particular luminosidad.
Una noche de reencuentro en el circuito cultural
El evento sirvió además como un punto de encuentro para la escena artística local y regional. Entre los asistentes se observó la presencia de figuras del ámbito cultural correntino, así como admiradores de la trayectoria del creador, quien ha exhibido su trabajo en numerosas ciudades del país y del exterior.
La curaduría de la exposición estuvo a cargo de un equipo especializado que buscó resaltar la conexión entre el lenguaje plástico de De Volder y el valor patrimonial de la Casa Palanti. Esta edificación, una de las más singulares de la ciudad, data de la primera mitad del siglo XX y es un referente arquitectónico para la provincia.
Abierta a la comunidad
Tras la inauguración privada, la muestra quedó formalmente habilitada para ser visitada por toda la comunidad. Las autoridades de la casa cultural confirmaron que la exposición permanecerá en exhibición con entrada libre y gratuita, en horarios establecidos, buscando fomentar el acceso a las manifestaciones artísticas de calidad.
Esta iniciativa refuerza el rol de la Casa Palanti como un activo centro de difusión cultural en Corrientes, consolidando su programación con propuestas de artistas consagrados. La obra de Beto De Volder podrá apreciarse así en un contexto arquitectónico que realza su valor y ofrece una experiencia integral a los visitantes.
