El periodista y escritor Jorge Fernández Díaz publica ‘El hombre que quería matar a Pérez-Reverte y otras misiones de Remil’, una novela que combina espionaje, política y actualidad. En una entrevista, describe su proceso creativo y la relación entre sus dos oficios.
El periodista y columnista de LA NACION Jorge Fernández Díaz presenta su nueva novela, El hombre que quería matar a Pérez-Reverte y otras misiones de Remil, que llegará a las librerías entre fines de octubre y principios de noviembre. El libro retoma la saga de Remil, un espía veterano de Malvinas, en un contexto político marcado por el inicio del gobierno de Javier Milei.
En una entrevista, Fernández Díaz explicó que la idea de la novela surgió a partir de una charla sobre política ante abogados, donde en lugar de preguntas sobre la coyuntura, los asistentes le consultaron sobre el futuro de Remil y Cálgaris, los agentes de inteligencia protagonistas. A partir de esa inquietud, imaginó que una agencia privada vinculada a la CIA los contrata para proteger a Milei de sí mismo.
El autor señaló que la realidad y la ficción se cruzan constantemente en su obra. Mencionó como ejemplo la reciente salida de Flávio Bolsonaro de Brasil a través de Argentina, que, según dijo, podría haber sido parte de la novela. “La realidad trabaja para Remil”, afirmó.
Consultado sobre la inclusión de Arturo Pérez-Reverte como personaje, Fernández Díaz explicó que buscó homenajear a un amigo y figura importante de las letras. “Arturo ha protagonizado encuentros extraordinarios en Buenos Aires, tiene muchísimos lectores como novelista y columnista, y es uno de esos personajes que, como Sabina o Serrat, vienen a nuestro país y terminan siendo adoptados por los argentinos”, declaró.
Respecto a la relación entre periodismo y literatura, el escritor sostuvo que el periodismo tiene un límite: publicar solo aquello que se puede probar. La ficción, en cambio, permite imaginar conversaciones y motivaciones ocultas. “La literatura, al menos la que yo practico, combina el conocimiento de ese oficio con la imaginación. Y eso permite contar lo que el periodismo muchas veces no puede alcanzar”, afirmó.
Fernández Díaz también se refirió a los servicios de inteligencia en la Argentina. “Por dinero, por costumbre, por corrupción política, por las deformaciones del Estado. Por muchas razones”, respondió cuando se le preguntó por qué han servido a intereses particulares. Y agregó: “Mi intención siempre fue construir un policial absolutamente creíble”.
El autor describió su proceso de escritura: “Tacho muchísimo. Y trato de escribir cada vez de manera más condensada”, dijo, y explicó que busca respetar el tiempo del lector. Además, señaló que se inspira en el formato de las series para construir una novela política y popular.
Finalmente, sobre el vínculo entre sus distintas obras, afirmó: “A mí siempre me aburrió la idea de ser una sola persona”. Y concluyó: “La vida es mucho más interesante cuando podemos permitirnos cambiar, explorar y desarrollar distintas vocaciones”.
