Tras la victoria 2-1 ante Sabah FK por la Champions League, el plantel alemán evitó las duchas del Estadio Olímpico de Bakú por recomendación sanitaria y se trasladó directamente al hotel.
El plantel de Borussia Dortmund abandonó el Estadio Olímpico de Bakú sin utilizar las duchas tras el partido contra Sabah FK, correspondiente a la tercera jornada de la Champions League, que finalizó con victoria alemana por 2-1. La decisión, captada por las cámaras, respondió a una instrucción de los directivos del club basada en prevención sanitaria.
Según publicó el medio alemán Bild, el cuerpo técnico y los dirigentes recomendaron evitar las instalaciones del estadio ante la posible presencia de legionela en el sistema de agua, bacteria que puede transmitirse al inhalar gotas de agua contaminada. El entrenador Niko Kovač confirmó la medida: «Ayer, después del entrenamiento, tampoco nos duchamos aquí. Nos dijeron que no debíamos hacerlo en el estadio, sino en el hotel. Por eso regresamos rápidamente».
El equipo había reservado la zona de spa del hotel para uso exclusivo del plantel, con el objetivo de que los jugadores iniciaran allí su recuperación tras el partido. La delegación había disputado cuatro de sus últimos cinco encuentros fuera de Dortmund.
El director deportivo del club, Ole Book, también se refirió a la decisión: «Creo que las duchas del hotel eran un poco más atractivas. Por eso nos aseguramos de que los jugadores lleguen más rápido». Y agregó: «La zona de duchas del estadio no era tan elegante. Ya se lo pueden imaginar. Las duchas aquí no son tan agradables».
Por su parte, el futbolista de Sabah FK Joy-Lance Mickels manifestó su sorpresa ante la determinación del equipo alemán: «No sé cuál es el problema. No quiero insinuar nada sobre el Dortmund. Nosotros nos duchamos allí la semana pasada, antes del partido contra el Slavia de Praga. Las duchas están muy bien y el agua tampoco está fría».
