El tenista alemán Alexander Zverev derrotó al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 7-6 (7-2), 5-7 y 6-2 en la final del US Open, disputada en el Arthur Ashe. Con este triunfo, Zverev sumó su segundo título de Grand Slam en la temporada.
El tenista alemán Alexander Zverev derrotó al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 7-6 (7-2), 5-7 y 6-2 en la final del US Open, disputada este domingo en el estadio Arthur Ashe. El partido tuvo una duración de tres horas y 33 minutos.
Zverev, de 29 años, había perdido previamente tres finales de Grand Slam: US Open 2020 ante Dominic Thiem, Roland Garros 2024 ante Carlos Alcaraz y Australian Open 2025 ante Jannik Sinner. En 2026, ganó Roland Garros y ahora el US Open.
Durante la ceremonia de premiación, Zverev declaró: «Llevábamos 30 años sin ganar un título de Grand Slam y ahora hemos ganado dos en un plazo de tres meses. Creo que Dios ha visto lo duro que trabajamos, cuánto sufrimos y cuánto dolor atravesamos. Creo que 2026 es el resultado de todos los años anteriores».
En el partido, Zverev quebró el servicio de Shelton en el primer game y en el noveno, lo que le permitió ganar el primer set por 6-3. En el segundo set, más equilibrado, dominó el tie break por 7-2. Shelton consiguió su primer break point en el tercer set, tras dos horas y 17 minutos de juego, y quebró en el duodécimo game para llevarse el parcial por 7-5. En el cuarto set, Zverev logró dos quiebres y cerró el partido por 6-2.
Zverev recibió el trofeo de manos de Jimmy Connors, cinco veces campeón en Nueva York. El campeón se llevó 5,5 millones de dólares, el premio más alto entregado a un ganador individual de un torneo de tenis.
En 2026, Zverev alcanzó las semifinales de los cuatro Grand Slam, fue campeón en Roland Garros, finalista en Wimbledon y campeón en el US Open. Es el tercer alemán campeón de Grand Slam masculino en la Era Abierta, detrás de Michael Stich y Boris Becker.
Shelton, por su parte, no pudo terminar con la sequía estadounidense: el último hombre de ese país en ganar un Grand Slam sigue siendo Andy Roddick, campeón en Nueva York en 2003.
En su discurso, Zverev agradeció a su madre: «Quiero agradecer a una persona que nunca mira mis partidos, pero es la más importante en mi carrera y en mi vida en general. Cuando a tu hijo de 4 años le diagnostican diabetes y los médicos te dicen que su vida y el deporte van a estar sumamente limitados, se necesita una madre muy fuerte para salir de ahí y decir: ‘Mi hijo será lo que él quiera ser. Si quiere ser tenista, será tenista; si quiere hacer otra cosa, la hará, pero esta enfermedad no nos va a definir’. Estoy feliz de que hayamos salido adelante y de estar logrando todo esto ahora. Mi madre es la persona más importante y más fuerte que conozco, porque se necesita una mujer increíblemente fuerte para hacer lo que ella hizo».
