En la segunda jornada consecutiva del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, cuatro efectivos de Prefectura y Policía Federal declararon ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes sobre el accionar de Nicolás Soria en el hotel Despertar del Iberá, donde se alojaban testigos clave del caso.
El Tribunal Oral Federal de Corrientes continuó este jueves con el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, centrado en la actuación de Nicolás «El Americano» Soria, empresario bonaerense acusado de integrar el grupo de diez imputados que, según la fiscalía, llegó a 9 de Julio días después del hecho bajo la fachada de la Fundación Lucio Dupuy.
Cuatro efectivos —tres prefectos y un cabo de la Policía Federal— describieron cómo Soria controlaba el acceso al hotel Despertar del Iberá, donde se alojaban testigos clave, y cómo se presentaba como agente de Interpol o de la DEA para resistir los controles.
El suboficial de Prefectura Natanael Escobar declaró que el 9 de julio de 2024, mientras cumplía funciones de vigilancia frente al hotel, Soria se negó a exhibir documentación. Según Escobar, Soria afirmó: «Me dijo que era de Interpol y que nadie podía pedirle la identificación, ni la jueza Cristina Pozzer Penzo, porque él tenía un jefe que estaba por encima de todos».
Escobar también relató que inicialmente Soria le hablaba en inglés y que «misteriosamente comenzó a hablar español de forma normal cuando llegó el personal de Prefectura».
La agente Natalia Verón Gómez coincidió en que Soria solo mostró un carnet de conducir de Estados Unidos y se presentó como referente de una ONG dedicada a casos similares.
Los efectivos también describieron la actitud de Elizabeth Cutaia y Alan Cañete, otros dos imputados, quienes amenazaron con pedir el relevo de los prefectos y mencionaron tener contacto directo con la jueza Pozzer Penzo, en referencia al ex comisario Walter Maciel.
El prefecto Federico Cabrera detalló que Soria salió por la puerta trasera del hotel al llegar el personal de Prefectura y les impidió el ingreso hasta que llegó el dueño del establecimiento. Una vez adentro, Soria retiró tablones, telas y cortinas que tapaban la vista hacia la planta baja, mientras periodistas aguardaban en el exterior. El dueño del hotel intentó calmarlo: «Calmate, me vas a romper algo».
Escobar agregó que Soria decidía qué periodistas podían ingresar al hotel, permitió la entrada de una periodista de TN para entrevistar a Macarena Peña y le avisó que «venían a llevarse a los menores» cuando llegó Prefectura.
El cabo primero de la Policía Federal Lucas González, custodio de la casa de Laudelina Peña durante más de seis meses, declaró que Soria realizaba visitas frecuentes en julio para conversar con Macarena y llevaba provisiones, un caloventor y colchones. González también indicó que Soria insistía en ser de Interpol y trabajar con la Fundación Dupuy.
El juicio se reanudará el próximo miércoles con cuatro nuevos testigos.
