La Cámara de Diputados y el Senado provincial iniciaron la inscripción de la firma digital para todos sus legisladores, en un acto realizado este lunes en el Salón de Acuerdos del Poder Legislativo.
La Cámara de Diputados y el Senado de la provincia de Corrientes iniciaron el proceso de inscripción de la firma digital para la totalidad de sus legisladores. La iniciativa se formalizó este lunes en un acto realizado en el Salón de Acuerdos del Poder Legislativo y se enmarca en el plan de modernización del Estado provincial.
Del acto participaron los presidentes de ambas cámaras, Eduardo Tassano (Diputados) y Pedro Braillard Poccard (Senadores), junto al presidente del Instituto de Modernización e Innovación (IMI), Juan Francisco Bosco. También asistió personal jerárquico de ambos cuerpos vinculado a los pasos técnicos del tratamiento y sanción de normas.
Según la ley nacional 25.506, a diferencia de un escaneo de rúbrica, la firma digital es verificable por terceros e identifica cualquier alteración posterior del documento.
Declaraciones de las autoridades
Tassano vinculó la implementación con la política de modernización del Poder Ejecutivo provincial. “Estamos acercando la Legislatura a los vecinos para agilizar el trámite parlamentario que culmina en nuevas leyes para los correntinos”, sostuvo. Agregó que la firma digital de cada proyecto repercute en todo el circuito legislativo, “alcanzando así la eficiencia, la transparencia, la sustentabilidad con cero papel, y la innovación institucional que impulsa el IMI en articulación con la Cámara”.
Braillard Poccard expresó: “Esto va a permitir que el ciudadano conozca en profundidad cuáles son los trámites que están en marcha o en desarrollo, y todas aquellas cuestiones que impliquen información a la que quiera acceder”. También afirmó que cada firma incorporada al sistema “es un paso más hacia el futuro para lograr un Estado más eficiente, más cercano a la gente”.
Bosco declaró: “La firma digital llegó a la Legislatura de la Provincia para hacer los trámites más ágiles, simples y eficientes”. Destacó que se obtiene “más seguridad y más eficiencia” junto con “más agilidad y más transparencia para la Legislatura”. Además, sostuvo: “Corrientes no se quiere quedar. Corrientes no quiere mirar el futuro, sino transformarlo y ser protagonista del futuro”.
Características del sistema
La firma digital reúne tres garantías: la autoría, ya que se presume que la firma pertenece al titular del certificado; la integridad, porque si el documento se modifica tras la firma pierde validez automáticamente; y el no repudio, que impide que el firmante niegue haberla realizado. Desde el IMI explicaron: “Si se cambia una coma después de firmado, el sistema lo detecta al instante”.
Se remarcó que la firma electrónica y la digital no son equivalentes: la primera carece de certificado y su autenticidad no está garantizada, mientras que la segunda puede verificarse matemáticamente. “Quien impugna una firma digital debe probar técnicamente que el sistema fue vulnerado. No alcanza con decir no firmé esto”, puntualizaron.
Marco normativo
La herramienta tiene sustento legal en la ley nacional 25.506, sancionada en 2001. En 2009, Corrientes adhirió mediante la ley provincial 5878, reglamentada en 2018 por el decreto 1255/2018. En 2026 se constituyó el IMI como autoridad de registro provincial, función que ejerce desde el 5 de mayo de ese año.
Beneficios de la despapelización
Entre las ventajas de eliminar el papel se mencionan la tramitación simultánea entre organismos, el seguimiento en tiempo real de cada expediente y la trazabilidad total, ya que queda registrado quién firmó cada documento, cuándo y desde dónde. Desde el IMI precisaron: “El documento digital firmado es el original. Una impresión de ese documento es solo una copia, sin las garantías técnicas del archivo digital”.
La adhesión de ambas cámaras se da en el marco del proceso de digitalización que impulsa el Gobierno provincial. Tassano señaló: “Primero, la tecnología viene y te cambia las costumbres; después, hay que legislar esas costumbres y, finalmente, hay que adaptarse al cambio cultural que eso significa”.
