En el marco del decimoquinto aniversario del programa de Facilitadores Judiciales en Argentina, con Corrientes como provincia pionera, el ministro del Superior Tribunal Fernando Niz explicó el funcionamiento del sistema y su expansión nacional.
En el marco del decimoquinto aniversario del programa de Facilitadores Judiciales en Argentina, que tuvo a la provincia de Corrientes como pionera en su implementación, el ministro del Superior Tribunal Fernando Niz dialogó con EL LIBERTADOR y detalló el funcionamiento del sistema.
El programa se basa en la selección de líderes comunitarios elegidos por sus vecinos por su integridad ética y espíritu solidario. Tras la designación por un juez de paz, los voluntarios reciben capacitación en mediación comunitaria y familiar para resolver conflictos en zonas remotas.
Declaraciones de Fernando Niz
¿Qué significado tiene este decimoquinto aniversario para la provincia de Corrientes?
«Es un orgullo ver cómo esta semilla que plantamos se ha extendido a la provincia de Formosa y, más recientemente, a la provincia de Córdoba. En este festejo nos acompaña incluso la Presidenta de la Junta Federal de Cortes, lo que demuestra la relevancia institucional que ha cobrado la iniciativa a nivel nacional, representando a las 23 provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires».
Para aquellos ciudadanos que aún no están familiarizados con el término, ¿qué es exactamente un facilitador judicial y cuál es su rol en la sociedad?
«El facilitador judicial es, ante todo, un líder comunitario. No es un funcionario impuesto, sino una persona elegida por sus propios pares dentro de su comunidad, ya sea un pueblo, un barrio, un paraje o incluso una isla. Se busca a personas que destaquen por sus virtudes morales y éticas, y que tengan un espíritu profundamente solidario. Su función principal es permitir el acceso a la Justicia en lugares alejados, ayudando a que vecinos que no conocían sus derechos puedan comprenderlos y hacerlos valer ante las autoridades».
¿Cómo es el proceso mediante el cual un vecino común se convierte en facilitador y qué tipo de preparación recibe?
«El proceso nace de la base: la comunidad propone a ese vecino destacado al juez de paz más cercano. Es el juez de paz quien realiza la designación formal y, posteriormente, se encarga de su capacitación. Se los forma específicamente en mediación comunitaria y mediación familiar. Esto los hace hábiles para intervenir en cuestiones internas de la comunidad, ayudando a resolver conflictos entre vecinos o familiares antes de que escalen, una realidad muy común en el Interior de nuestra provincia».
Coordinación internacional
Usted mencionó que este programa tiene una raíz «interamericana». ¿Cómo es el vínculo con los organismos internacionales?
«Este programa tiene una historia registrada y reconocida por la Organización de los Estados Americanos (OEA). Hace 15 años firmamos ese convenio original y, desde entonces, la actividad valiosa y solidaria de nuestros facilitadores ha recibido numerosos reconocimientos internacionales. Contamos con documentos que avalan estos logros, lo que posiciona a la Justicia correntina en un lugar de vanguardia a nivel continental».
Tras el éxito en Corrientes, Formosa y Córdoba, ¿qué considera que hace falta para que esta red se nacionalice definitivamente?
«La clave absoluta es la difusión. El rol de los medios de comunicación es valiosísimo para que las instituciones, en este caso el Poder Judicial, puedan dar a conocer estas herramientas. A medida que el programa se conoce, otros poderes del Estado comienzan a interesarse y se generan las condiciones para que se siga extendiendo por todo el país. Es una labor de hormiga que ya está dando sus frutos».
