Las autoridades provinciales confirmaron que las condiciones climáticas extremas de los últimos días responden al inicio formal del fenómeno El Niño.
Las autoridades provinciales confirmaron que las condiciones extremas del clima que se vienen soportando en las últimas jornadas responden al inicio formal del fenómeno meteorológico El Niño, cuyos efectos ya comienzan a consolidarse en la región.
El director de Defensa Civil de la Provincia, Bruno Lovinson, trazó un panorama detallado sobre la situación de las distintas localidades afectadas días atrás, la contención a las familias damnificadas y el esquema de prevención activo ante la inminente crecida de los cauces fluviales.
Desde el organismo provincial se realizó un mapeo del temporal. Por un lado, del granizo en la cuenca citrícola a las marcas históricas de agua. El paso del frente de tormenta dejó un escenario heterogéneo en la geografía local, afectando tanto a la infraestructura productiva como a zonas urbanas y rurales.
Por un lado, está la franja citrícola y de invernaderos. En municipios como Bella Vista, San Roque y Pando se registró una importante granizada acompañada de intensas ráfagas. El fenómeno provocó la caída de árboles y el tendido eléctrico, además de daños puntuales en sectores de producción citrícola y tendidos de cobertura en invernaderos.
Por otro lado, Lovinson explicó el impacto en Perugorría y Curuzú Cuatiá. En el Sur provincial, el agua fue la gran protagonista. Las precipitaciones alcanzaron un promedio de 200 milímetros, lo que generó anegamientos severos e importantes anegamientos en zonas aledañas al arroyo Ávalos.
«Tuvimos un promedio de 200 milímetros caídos que trajeron inconvenientes con personas que, en su momento, resultaron autoevacuadas. Afortunadamente, al cesar el pico de la lluvia, la situación comenzó a normalizarse y ya han podido retornar a sus hogares», explicó Lovinson.
La sucesión de días nublados, la inestabilidad constante y las precipitaciones de gran volumen no son un hecho fortuito. Tras meses de monitoreo científico y variaciones térmicas en el océano Pacífico, el patrón climático ha cambiado de forma definitiva.
«El fenómeno El Niño está confirmado en un ciento por ciento. Todo este proceso de inestabilidad y lluvias continuas que estamos atravesando forma parte del desarrollo de sus consecuencias directas», aseveró el titular de Defensa Civil.
Ante este contexto, el organismo emitió una alerta especial por la crecida extraordinaria del río Uruguay, estimando que durante el transcurso de las próximas jornadas se observarán picos de erogación e incrementos significativos en los niveles de agua que impactarán en las localidades ribereñas. Se habló en las últimas horas de picos de 11 metros en cercanías de Santo Tomé.
Frente al avance de las aguas y la posibilidad de nuevos frentes de tormenta, Defensa Civil y los municipios de la provincia mantienen activos sus comités de crisis. No obstante, las autoridades remarcaron un cambio fundamental en la logística de asistencia a los eventuales evacuados:
- Preservación del ciclo lectivo: a diferencia de emergencias pasadas donde los establecimientos educativos eran la primera opción de albergue, las escuelas quedarán como último recurso disponible.
- Infraestructura alternativa: se priorizará el uso de centros comunitarios, polideportivos y recintos municipales adecuadamente equipados para no interrumpir las jornadas escolares de los niños y jóvenes del interior.
Con el monitoreo permanente de los ríos y la asistencia desplegada en el territorio, Corrientes ingresa formalmente en una fase de vigilancia intensiva, donde la coordinación entre la Provincia y los municipios será determinante para mitigar los impactos de un fenómeno climático que recién empieza a mostrar su fuerza.
