A seis meses de la renovación de la Cámara de Diputados, un relevamiento sobre los 127 legisladores que asumieron en diciembre de 2025 muestra la actividad parlamentaria. Los tres diputados por Corrientes presentaron 130 iniciativas en total, con diferencias según su bloque político.
Transcurridos seis meses de la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados de la Nación, ocurrida el 10 de diciembre de 2025, un relevamiento sobre los 127 diputados debutantes permitió trazar el primer mapa de la actividad parlamentaria en el Congreso. Durante el primer semestre de labor, el cuerpo legislativo ingresó 1.354 proyectos de ley, 691 de resolución y 1.088 de declaración. La productividad individual quedó ligada a la pertenencia política y a los roles asignados por cada bancada frente a la gestión nacional liderada por el presidente Javier Milei.
En este contexto, los tres representantes por la provincia de Corrientes que iniciaron su mandato muestran realidades dispares. El diputado peronista Raúl Hadad (Unión por la Patria) presentó 100 iniciativas. Lo siguen Diógenes González, de la Unión Cívica Radical (UCR), con 17 presentaciones; y Virginia Gallardo, de La Libertad Avanza (LLA), quien acumuló 13 proyectos.
El Congreso de la Nación transitó este semestre inicial con una composición donde 95 de los 127 legisladores ingresaron sin experiencia previa en la Cámara baja. Este recambio masivo reconfiguró las fuerzas internas y estableció una marcada brecha operativa entre la oposición tradicional y el oficialismo. Desde el inicio de la gestión, la Cámara baja celebró seis sesiones de alto impacto político, en las que se sancionaron el Presupuesto 2026, la Reforma Laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil.
Las dietas de los parlamentarios se ubican en torno a los 6 millones de pesos brutos mensuales, más un adicional por gastos de representación. El bloque de La Libertad Avanza aportó 55 de los 95 nuevos miembros del cuerpo y concentró los menores índices de presentación de iniciativas individuales.
El bloque de Unión por la Patria se consolidó como la bancada con mayor producción legislativa entre los debutantes. En la vereda opuesta, los representantes de LLA asumieron una postura donde la confección de textos propios pasó a un segundo plano. Fuentes parlamentarias del espacio libertario argumentaron que la formulación de proyectos particulares no constituye la tarea principal de sus legisladores, y que la prioridad absoluta radica en blindar y garantizar el tratamiento de las reformas estructurales enviadas desde la Casa Rosada.
El diputado Raúl Hadad, quien arribó al Congreso tras desempeñarse como intendente de San Roque, encabeza la actividad de la delegación provincial. Su producción abarca pedidos de informes vinculados al Servicio Meteorológico Nacional y a la situación institucional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Asimismo, impulsó un proyecto de emergencia socioeducativa para la protección de las infancias mediante clubes escolares, e intervino en la discusión de infraestructura regional al requerir precisiones sobre la licitación de la Vía Navegable Troncal y el segundo puente entre Corrientes y Resistencia.
El radical Diógenes González estructuró su agenda legislativa a través de 17 proyectos, con un fuerte eje en las demandas de infraestructura de la provincia y la promoción de los sectores productivos. Exigió al Gobierno nacional la reactivación de las obras de la autovía sobre la Ruta Nacional Nº 12. Promovió la declaración de Caá Catí como Capital Nacional de la Producción Bubalina y sugirió un esquema de subsidios eléctricos para las provincias del Norte Grande. Además, propuso modificaciones normativas para endurecer las inhabilitaciones políticas en casos de sentencias judiciales no firmes.
La diputada Virginia Gallardo, de La Libertad Avanza, contabilizó 13 iniciativas en su primer semestre. En enero formalizó una solicitud de Emergencia Hídrica para Corrientes debido a las inundaciones. Posteriormente, su actividad parlamentaria incluyó declarar de interés los Premios Martín Fierro, así como expresiones de repudio institucionales y el reconocimiento a una apicultora local.
