El Superior Tribunal de Justicia de Corrientes encabezará la destrucción por incineración de más de 23 kilogramos de cannabis sativa incautados en mayo en San Luis del Palmar.
La jueza de Garantías, María Agostina Falcione, autorizó la destrucción por incineración de un cargamento de estupefacientes incautado en el marco de una investigación por presunta comercialización de drogas. La medida se dictó tras la solicitud formal efectuada por la fiscal del caso, doctora María Andrea González.
El procedimiento de quema se llevará a cabo hoy a partir de las 9:30 de la mañana, en el predio de Sadoyea, ubicado sobre la Ruta Provincial Nº 5, Kilómetro 4. El acto oficial estará encabezado por el presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ), doctor Guillermo Horacio Semhan, quien estará acompañado por los ministros del alto cuerpo, doctores Alejandro Alberto Chaín y Eduardo Gilberto Panseri.
La sustancia que será destruida fue secuestrada el pasado 2 de mayo de 2026, luego de que un llamado anónimo al 101 alertara a la Comisaría de San Luis del Palmar sobre un vehículo Fiat Palio abandonado en una zona despoblada y sin luz sobre la calle Buenos Aires, a metros de la Ruta Provincial Nº 4. Al requisar el rodado con orden judicial, se hallaron bolsas de arpillera que contenían material vegetal.
Las pericias químicas realizadas posteriormente por el Laboratorio Químico Forense confirmaron que se trataba de Cannabis Sativa L. En total, se incinerará un remanente compuesto por:
- Bolsa A: Doce envoltorios plásticos con un peso total de 11,878 kg.
- Bolsa B: Doce envoltorios plásticos con un peso total de 11,231 kg.
Conforme a lo establecido por el artículo 30 de la Ley Nacional 23.737 y el artículo 11 de la Ley Provincial 6.725, el Instituto Médico Forense conservará muestras debidamente lacradas y firmadas con el fin de garantizar su disponibilidad para eventuales pericias futuras hasta la conclusión de la causa.
La magistrada fundamentó la urgencia de la incineración en la necesidad de reducir los riesgos asociados al almacenamiento de grandes cantidades de estupefacientes en depósitos que no cuentan con la disponibilidad física suficiente, evitando así posibles desvíos o robos.
