El gobernador Juan Pablo Valdés encabezó en Virasoro un encuentro con empresarios y el economista Gustavo Lazzari para presentar nuevas líneas de crédito y promover la articulación público-privada como motor de desarrollo.
Virasoro fue, esta semana, el epicentro de una apuesta estratégica que el Gobierno provincial viene construyendo con el objetivo de convertir a Corrientes en un polo de atracción de inversiones. Con el lema «Corrientes protagonista: invertir, producir y exportar», la Federación Empresarial de Corrientes reunió a referentes del sector privado junto al gobernador, Juan Pablo Valdés, al intendente anfitrión, Guillermo de la Cruz, y al economista Gustavo Lazzari, en una jornada que marcó el rumbo que la provincia imagina para su futuro.
El encuentro se dio en un contexto de apertura y desregulación económica a nivel nacional, que para algunas provincias puede representar una oportunidad si cuentan con planes concretos y credibilidad institucional. Corrientes aspira a ser una de ellas. Valdés reiteró su visión de un Estado facilitador del mercado, señalando que «la riqueza surge de las plantas industriales y los campos productivos» y que «es más sencillo cuando tenemos políticas públicas orientadas a ese fin».
Durante la jornada se presentaron nuevas líneas de crédito del Banco de Corrientes, diseñadas para fortalecer el entramado productivo provincial. La previsibilidad fue identificada como el activo más valioso para atraer capitales, en un momento en que el Gobierno nacional impulsa una reforma estructural del Estado y del marco regulatorio.
Con la mirada puesta en 2030, el Gobierno correntino apuesta a que esta articulación entre el sector público y el privado sea el motor de una transformación que permita a la provincia dejar de ser espectadora del crecimiento nacional para convertirse en uno de sus protagonistas. Corrientes tiene una economía históricamente dependiente de la actividad agropecuaria, el turismo y la administración pública, aunque en los últimos años avanzó en sectores como la forestoindustria, la acuicultura y el procesamiento de alimentos, siendo la diversificación productiva uno de sus principales desafíos estructurales.
