Los ministros Fernando Niz y Eduardo Panseri encabezaron una reunión con magistrados y gremios para presentar un proyecto de reorganización funcional, en un contexto de aislamiento del presidente del STJ, Guillermo Semhan, y recientes conflictos salariales con el Ejecutivo provincial.
En un encuentro realizado este jueves en el Salón de Acuerdos del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Corrientes, los ministros Fernando Niz y Eduardo Panseri presentaron un plan de modernización judicial ante magistrados y representantes gremiales, sin la presencia del presidente del cuerpo, Guillermo Semhan.
La reunión, que contó con la participación de jueces de toda la provincia a través de videoconferencia, tuvo como objetivo exponer las líneas generales de un nuevo organigrama que busca actualizar la gestión judicial. Según fuentes del tribunal, la ausencia de Semhan no fue casual y refleja una situación de «acefalía virtual» en la conducción del STJ.
El plan presentado propone reemplazar normativas consideradas obsoletas —descriptas como «ley del proceso militar» por el propio Panseri— por un modelo de gestión orientado a resultados. Niz destacó que Corrientes es referencia en el uso de Inteligencia Artificial aplicada a la mediación, y anunció que delegaciones de Brasil visitarán la provincia para conocer estos avances.
El contexto de la presentación estuvo marcado por un reciente conflicto salarial. Semhan había impulsado un aumento del 6% que generó tensiones con el Gobierno provincial, que argumentó falta de recursos y posibles implicancias para los 92.000 empleados públicos. Tres ministros del STJ apoyaron una propuesta alternativa del Ejecutivo, lo que derivó en un desplante del ministro de Hacienda, Juan Pablo Valdés, quien interpretó el movimiento como un desafío a la pauta fiscal.
Panseri, por su parte, enfatizó la necesidad de adaptar la Secretaría Administrativa a un Poder Judicial donde ya conviven profesionales de diversas disciplinas, más allá de los abogados. La iniciativa busca restablecer canales de diálogo institucional y superar los «personalismos» que, según fuentes internas, mantienen al STJ en una zona de turbulencia desde diciembre.
