El caso del niño de cuatro años fallecido en Comodoro Rivadavia se investiga como homicidio. La justicia monitorea a los sospechosos, quienes no han sido formalmente imputados.
El fiscal general de Comodoro Rivadavia, Facundo Oribones, confirmó este viernes que la muerte de Ángel López, el niño de cuatro años que se descompensó estando al cuidado de su madre, se investiga como un homicidio. En conferencia de prensa, el representante del Ministerio Público indicó que los principales sospechosos son la madre del menor, Mariela Altamirano, y su pareja, quienes están siendo monitoreados por personal policial pero no han sido formalmente imputados.
«Se investiga como homicidio, pero no se descarta ninguna línea de investigación. Hay sospechosos que están en la ciudad que están siendo monitoreados», afirmó Oribones.
El fiscal detalló que, según el resultado preliminar de la autopsia, el niño presentaba traumatismos en la zona craneal. «Estamos tratando de dilucidar si se trata de una acción voluntaria o involuntaria. Los golpes como máximo serían de hace diez días atrás», explicó.
El caso ha puesto también la mirada en el juez Pablo José Pérez, quien autorizó la revinculación y el regreso del niño al hogar de su madre. Ángel estaba en esa casa por una decisión judicial, en el marco de una conflictiva disputa por la tenencia entre sus padres, quienes están separados. Ambos progenitores tienen antecedentes de denuncias por violencia familiar.
El 5 de abril, Ángel se descompensó en el domicilio materno. Fue ingresado al hospital local, donde falleció menos de dos días después. Por su parte, el fiscal Cristian Olazábal, que participa de la investigación, precisó que, por el momento, el caso se investiga como «muerte dudosa, potencialmente ilícita».
