El organismo estableció un nuevo monto máximo de $374.954 y uno mínimo de $187.477, vigente desde el 1° de abril. El pago se acreditará entre el 14 y el 20 del mismo mes.
El Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) dispuso una nueva actualización en los montos de la Prestación por Desempleo, con vigencia a partir del 1° de abril. A partir de esta modificación, el monto máximo del beneficio se establece en $374.954, mientras que el mínimo asciende a $187.477.
La decisión forma parte de una estrategia del organismo para garantizar una cobertura económica adecuada para los trabajadores rurales desempleados. El presidente del RENATRE, Abel Guerrieri, explicó: «Esta actualización es una medida más de las mejoras continuas que venimos ofreciendo en la prestación y tiene como objetivo sostener su alcance, acompañando a las personas beneficiarias en un contexto marcado por la dinámica del empleo rural».
Los incrementos se aplicaron de manera escalonada durante el año, alcanzando un acumulado del 8,20 %, mientras que el ajuste específico correspondiente a abril es del 2 %. El monto actualizado será acreditado el 14 de abril en las cuentas bancarias de los beneficiarios, y el cronograma de pagos se extenderá hasta el 20 de abril.
El director del Registro, José Voytenco, subrayó la importancia de sostener este instrumento: «Para nosotros es prioritario sostener y fortalecer esta prestación porque representa un respaldo concreto para las y los trabajadores rurales en los momentos en que no hay actividad».
Además del monto económico, la prestación incluye una cobertura integral que abarca asistencia médica a través de OSPRERA, acceso a asignaciones familiares y un seguro de sepelio. El esquema contempla adicionales por zonas desfavorables: un 20 % extra para beneficiarios en Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y un 10 % para quienes residan en Neuquén y Río Negro.
En paralelo, el RENATRE impulsa el Programa de Empleo Rural (PER), una herramienta gratuita orientada a facilitar la inserción laboral y fortalecer las capacidades del sector, priorizando en una primera etapa a los beneficiarios del Sistema Integral de Prestaciones por Desempleo (SIPRED).
