Un neurocirujano del hospital Escuela de Corrientes destacó que el uso correcto del casco es fundamental para prevenir lesiones incapacitantes, especialmente en motociclistas.
El doctor Martín Olivetti, neurocirujano del hospital Escuela General José F. de San Martín de Corrientes, se refirió a las consecuencias de los siniestros viales, haciendo hincapié en la importancia del uso del casco para motociclistas. El profesional señaló que este elemento de protección no solo salva vidas, sino que previene situaciones de incapacidad.
Según explicó Olivetti en una entrevista radial, el impacto en la salud pública es significativo. «Un paciente con un traumatismo de cráneo grave es costoso para la sociedad. No solo por la cirugía de alta complejidad, sino porque después queda con secuelas e inhabilitado para desarrollar una tarea laboral», detalló.
Las estadísticas indican que la mayoría de los afectados son personas en edad productiva, entre los 15 y 60 años. El médico afirmó que, en un gran porcentaje de los casos, que estimó en un 80%, existen secuelas tras un impacto severo. Estas no siempre son físicamente visibles; muchas veces afectan capacidades mentales superiores como el cálculo, las funciones administrativas y cognitivas.
A las secuelas cognitivas se suman las motoras, como la hemiplejía o dificultades severas para hablar, lo que puede convertir a una persona joven en dependiente del sistema de salud y de su familia.
Olivetti comparó la utilidad del casco con la medicina preventiva: «La vacuna no elimina el riesgo completamente, pero lo atenúa muchísimo. El casco para un motociclista es igual: es indispensable para evitar los traumatismos de cráneo graves».
El neurocirujano remarcó que, a diferencia de un automóvil, en la moto la única barrera efectiva es el casco. Además, recalcó que para que sea efectivo debe cubrir todo el cráneo (frontal, nuca y laterales) y estar correctamente abrochado, de lo contrario puede desprenderse en un impacto y no cumplir su función.
