El sistema universitario público argentino atraviesa un inicio de ciclo lectivo marcado por la conflictividad salarial y la interrupción de clases. En este escenario complejo, los rectores de las casas de estudio eligieron a Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), como nuevo presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el organismo que los agrupa.
Un diagnóstico crítico
En su primera declaración tras la designación, Bartolacci describió la situación del sistema como «extremadamente delicada». Señaló que, si bien históricamente hubo dificultades, la actual concentra problemas en prácticamente todas las dimensiones de la vida académica y científica.
«Lo más angustiante y urgente es la situación salarial», afirmó el nuevo titular del CIN. Detalló que cerca del 60% del personal docente de las universidades públicas percibe ingresos inferiores a los 500.000 pesos mensuales, calificándolos como «salarios de miseria». Aclaró que no se busca «holgura» en un contexto económico adverso, pero sí un pago digno para quienes forman a las futuras generaciones.
Más allá de los salarios
Bartolacci amplió el foco más allá de la cuestión remunerativa. Mencionó problemas graves de infraestructura, presupuesto para gastos de funcionamiento y un desfinanciamiento aún más pronunciado en el sistema científico, recordando que el 70% de la investigación del país se produce en las universidades públicas.
La estrategia: reclamar, transformar y sostener
Frente a los paros que afectan el dictado de clases, el rector de la UNR planteó una postura de triple acción. «La universidad se defiende cuando somos capaces de hacer tres cosas al mismo tiempo», explicó.
Enumeró, en primer lugar, la necesidad de reclamar con firmeza los recursos mínimos indispensables. En segundo término, impulsar transformaciones internas para adaptarse a los cambios del país y del mundo. Finalmente, sostener la actividad académica con normalidad: «dictando clases, tomando exámenes, produciendo conocimiento».
«La mejor defensa es mantenerlas abiertas y cumpliendo su misión, respondiendo al enorme esfuerzo de los estudiantes y sus familias», afirmó, definiendo a los alumnos como la «razón de ser» de la universidad pública.
Diálogo y ley vigente
Consultado sobre la iniciativa del Gobierno nacional para modificar la Ley de Financiamiento Universitario, Bartolacci fue claro: «Tal como está planteada, esa iniciativa no resuelve el problema».
Desde el CIN sostienen que el piso de cualquier discusión debe ser la aplicación de la ley actual. Manifestaron disposición al diálogo sobre su implementación, reconociendo que una recomposición salarial superior al 40% -la brecha con la inflación- no puede resolverse de un mes para otro, pero insistieron en que la norma vigente es el marco ineludible.
«Ha habido intentos de retroceder», señaló Bartolacci sobre la legislación, aunque confió en que el diálogo permita encontrar respuestas que «realmente solucionen» la crisis. Su gestión al frente del CIN comenzará poniendo a prueba esa capacidad de negociación en un escenario de alta tensión para la educación superior.
