El coñac, armañac y otros brandis franceses ya sufren gravámenes chinos que podrían extenderse a los vinos.
-
China planea represalias para Francia en caso de que apoye a la UE en la imposición de aranceles sobre sus productos
-
El día que Milei dijo: «Tenemos una excelente relación con Francia, estamos comprando submarinos»
China importa especialmente vinos de la región francesa de Burdeos.
Pixabay
Las exportaciones de bebidas alcohólicas de Francia a China cayeron un 20%, alcanzando un valor de 767 millones de euros en 2025, informó la Federación de Exportadores Franceses de Vinos y Licores (FEVS, en sus siglas en francés).
El desplome, que arrastró a la baja el número total de exportaciones de vinos y licores franceses, fue una consecuencia de los aranceles impuestos por China en represalia a las medidas europeas contra los vehículos eléctricos chinos, que afectaron especialmente las exportaciones de coñac, armañac y otros brandis.
Las ventas al exterior de vinos, champanes, coñacs y otras bebidas espirituosas alcanzaron los 14.300 millones de euros el año pasado, informó FEVS, según la agencia EFE. En general, las exportaciones de vinos y licores de Francia cayeron en valor un 8% y un 3% en volumen en 2025.
El distintivo sector exportador francés podría sufrir aún más si China cumple su amenaza de sumar un arancel a los vinos.
Guerra arancelaria ente Francia y China
Un informe estratégico del Gobierno francés, publicado el lunes pasado, instaba a la Unión Europea (UE) a considerar la imposición de un arancel general sin precedentes del 30% a los productos chinos o una depreciación del 30% del euro frente al renminbi para contrarrestar el aumento de las importaciones baratas.
En respuesta, China advirtió que, de avanzar en esa dirección, aplicaría aranceles recíprocos a los vinos franceses o que iniciaría una investigación. Desde comienzos de los 2000, Pekín se ha convertido en un mercado clave para las colocaciones de vinos de Burdeos.
Una cuenta de redes sociales afiliada a la cadena de televisión china CCTV señaló que las recomendaciones de Francia al resto de la UE violaban las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). «Es equivalente a declarar la guerra a China en materia comercial», dijo.
