En un despliegue de poder de fuego inédito desde su asunción, la gestión de Javier Milei logró este jueves un doble golpe de efecto que redefine el escenario político nacional. Tras la media sanción de la Reforma Laboral en el Senado durante la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó por la tarde la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años.
En concreto, lo de este jueves 12 fue un capítulo más de victoria parlamentaria producto de los buenos resultados obtenidos en las legislativas nacionales de octubre del año pasado. Una muestra cabal de cómo el Gobierno central viene manejando el poder de fuego heredado de la contienda cívica.
Ambos resultados no sólo representan avances en la agenda de seguridad y economía, sino que marcan el fin de la parálisis parlamentaria para el oficialismo, que ahora capitaliza los resultados de las legislativas de octubre para arrinconar al kirchnerismo en ambos recintos.
La baja de imputabilidad a los 14 años es una de las iniciativas centrales de la agenda legislativa del Gobierno, que propone modificar el régimen vigente. Fue en el marco de una sesión especial convocada para abordar ese tema junto con la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El proyecto fue aprobado con 149 votos a favor y 100 en contra, sin abstenciones. De esta manera, el oficialismo fija la imputabilidad penal a partir de los 14 años para delitos graves y establece un nuevo esquema de sanciones y medidas socioeducativas.
La discusión se dio en medio de un escenario de apoyos y resistencias cruzadas entre los bloques, con posiciones divergentes sobre el alcance de la reforma, el tipo de penas previstas y el enfoque del sistema de responsabilidad penal para adolescentes.
Un final de semana de parabienes para la gestión libertaria que, técnicamente, tuvo un jueves de alto voltaje político en cuanto a haberle ganado al kirchnerismo dos veces en el Congreso. La primera victoria fue en la madrugada, con la media sanción en el Senado de la reforma laboral; la segunda, con el avance de esta tarde de le Ley Penal Juvenil.
Lo que resta a cada proyecto con media sanción será intercambiar roles administrativos para cumplimentar la trazabilidad legislativa. La Cámara alta abordará la baja de imputabilidad y Diputados se hará cargo de ponerle la firma final a la modernización del sistema de trabajo argentino.
